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Garcilaso de la Vega

Garci Laso de la Vega debió de ser uno de los personajes que más destacaron en la campaña de Vera del año l488. Se sabe que a ésta vino en calidad de mayordomo del duque de Alba y de maestresala y continuo de la corte de los Reyes Católicos. Su gloria la alcanzó luchando contra los moros, y a ello debió su carrera fulgurante dentro del ejército castellano. Su apellido, Laso de la Vega, proviene de una familia noble nueva, no es del mismo tronco que el de aquella familia castellana de los siglos XIII y XIV que tanto poder tuvo hasta el reinado de Pedro I el Cruel. Efectivamente, el que sería alcaide de Vera era ya conocido con anterioridad por
sus gestas contra los moros. El cronista Hernando Pérez del Pulgar lo cita en varias ocasiones. Así aparece como capitán de 40 lanzas en el cerco de Vélez Málaga, en abril de l487; en aquella ocasión salvó de la muerte al propio rey Fernando, en un momento de gran peligro para su vida, al ponerse delante de éste para impedir que le diesen los tiros de espingardas y las saetadas que los moros comenzaron a disparar de pronto, siendo por está razón herido durante este ataque. Lo cierto es que la tradición ha sido fuerte y todos los años es el personaje principal de muchas representaciones de fiestas de Moros y Cristianos que se hacen en la Alpujarra de Granada, el Marquesado del Cenete y algunos pueblos de Almería.

Todos los cronistas de la Guerra de Granada coinciden en destacar que nada más entregarse Vera a los castellanos, el rey Fernando nombró como alcaide de la misma a Garci Laso de la Vega.  Este cargo lo mantendría nuestro biografiado hasta su muerte. Sin embargo, muy pronto, un mes y medio después, sería nombrado también Capitán General de la comarca de Vera y Justicia Mayor de la misma. El ser «alcaide» de Vera le suponía estar al frente de su fortaleza; o sea, ser la máxima autoridad dentro de ésta y tener su tenencia (goce y disfrute del cargo). La carta de su nombramiento, fechada el 27 de julio de 1488, va dirigida no sólo a los cristianos que se habían instalado en Vera, sino también a los líderes políticos moros de los pueblos más importantes, que apenas hacía un mes se habían entregado: Lubrín, Cabrera, Uleila del Campo y Cuevas del
Almanzora. Como tal capitán general será el encargado de mantener pacificados los territorios tomados en la campaña de 1488.

La estancia de Garcilaso en Vera parece que fue corta. Como corregidor y justicia mayor estuvo desde l488 hasta 1492. Lo mismo puede decirse de su cargo como capitán, que lo poseyó sólo hasta 1492, aunque volvió a desempeñarlo durante unos meses durante la sublevación de los moriscos del año 1500. Finalmente, su responsabilidad al frente de la alcaidía y tenencia de la fortaleza de Vera la mantendría hasta 1512, año en que muere, en el momento más encumbrado de su carrera política. Su hijo Pedro rápidamente solicita los cargos de su padre, que le serán reconocidos por la reina doña Juana el ll de noviembre de 1512.

Fuentes documentales consultadas: