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LOS CUATRO AMIGOS

Había una vez, una chica llamada Dña. Pito Piturra, La Oca Loca que eran muy amigos, pero Dña. Pito piturra y La Oca Loca vivían burlándose de un burro que vivía muy cerca de ellos.

El Cisne Plumilindo  era también amiga del burro. A ella no le gustaban las burlas, trataba a todos por igual, pero Dña. Pito Piturra por ser la más alta se creía la que más mandaba. La Oca Loca por ser mas guapa también creía serlo, y vivían Dña. Pito Piturra y La Oca Loca disputando quién era el mejor; aunque eran muy amigos.
Un día el burro pasaba cerca de ellos y La oca loca grito:

– Oye burro, ¿a que no puedes sonreír y caminar a la vez?
Y Dña. Pito Piturra reía de todas las ocurrencias que La Oca Loca decía del burro.

El Cisne Plumilindo como era amiga de todos, les decía:

– No deberían burlarse del pobre burro, él siempre ha tratado de agradarles y nunca, nunca se ha burlado de ustedes, así como ustedes se burlan de él.

Durante varios días La Oca Loca , Dña. Pito Piturra y El Cisne Plumilindo veían pasar al burro de un lado hacia el otro, y EL Cisne plumilindo le preguntó:

– ¡Oye burro!

– Si buena amiga.

– Dime, ¿que haces de aquí para allá y de allá para acá?

– Pues verás, tengo un pajarito que es muy buen amigo mío también y me contó que toda su familia está emigrando, por que se aproxima una tormenta, y yo pues estoy buscando comida para almacenar.

– Pero burro. – Le dice EL cisne plumilindo . – Tu casa es de paja y si viene una tormenta se puede destruir.

-Tranquila amiga, resulta que he encontrado otro lugar donde vivir, yo tenía un amigo oso que se fue a vivir a otro lugar, y me dijo: “burro, si algún día te decides mudar, te dejo mi cueva para que estés más cómodo y seguro”. Y ahora que viene la tormenta me decidí mudar de una vez. Y estas invitada a refugiarte también.

– Gracias burro. – Le dice EL cisne plumilindo. – Avisaré a los demás para que se preparen también.

EL cisne plumilindo  le avisó a su amiga Dña Pito piturra y a La Oca loca, pero estos respondieron:

– Ese burro está loco, yo no he visto emigrar a ninguna ave, y el sol está radiante como siempre; yo creo que son chismes de ese burro.

– Bueno amigos yo les advertí, yo sí creo en él. Ahora me marcho, tengo que prepararme para la tormenta. – Dijo EL cisne plumilindo.

– Bueno allá tú si quieres creerle a un burro.
Al llegar la noche comenzó a llover y Dña Pito piturra y La oca loca se arrimaron a unos árboles cercanos para taparse de la lluvia.

– Eso es un poco de agua nada más. – Dijo La oca loca.

Pasan las horas y sigue lloviendo y lloviendo, y el fuerte viento soplaba y soplaba. La oca loca y Dña Pito piturra temblaban y temblaban de frío.

– Viste Oca loca, el burro tenía razón, se aproximaba una tormenta y no nos dimos cuenta, y ahora no tenemos a donde refugiarnos.
La oca loca y Doña Pito piturra se fueron hacia la casa de la jirafa y llamaron a la puerta:

– ¡Jirafa! ¡jirafa! soy yo, La oca loca, ¡te suplico que nos abras la puerta porfavor!

A lo que la jirafa le contestó:

– Lo siento Oca loca , pero mi casa ya está muy llena y no hay espacio para nadie más.

Entonces La oca loca y Doña Pito piturra pasaron la tormenta bajo un arbol, y no paraban de temblar de frío. Llegó otro día y la tormenta había cesado. Doña pito piturra y la oca loca estaban muy mojados.

– Creo que voy a enfermar. – Dijo Doña pito piturra.

Y le salió un fuerte estornudo: – ¡aaachuuuuus!

Y La oca loca quedó sentado de un sopetón.

– ¡Salud! Doña pito piturra , creo que ya tienes resfriado.

Después estornudó La oca loca: – ¡aaachuuuuus!

– ¡Salud! Dijo Doña Pito piturra . – creo que nos resfriamos los dos.

Al enterarse el burro de que la oca loca y doña pito piturra sehabían pasado la tormenta solos bajo un árbol y que estaban resfriados, decidió ir el mismo a invitarles a pasar su resfriado en su guarida.
La oca loca y Doña pito piturra se disculparon con el burro por haberse burlado siempre de él. La mejor lección de sus vidas se las había enseñado el burro, a quien siempre le gritaban bruto. Les había enseñado lo que realmente significaba la bondad, el perdón, el amor y la amistad. Desde entonces La oca loca y Doña Pito Piturra jamás se volvieron a burlar de ningún animal, porque se habían dado cuenta, en la noche de la tormenta, que por haberle hecho burlas al burro se habían quedado sin amigos.

Desde entonces el burro, La oca loca, Doña Pito Piturra y por supuesto El cisne plumlindo , se hicieron amigos inseparables.